viernes, 8 de octubre de 2010

Ajustar frenos de bici Cantilever. Revisar frenos Cantilever. Reglar frenos Cantilever. Frenos de bici desajustados

Puesta a punto de una bici antigua 3ª parte:
AJUSTE DE FRENOS CANTILEVER
En post anteriores dimos un buen empujón a la puesta a punto de la vieja bici: cambiamos las cámaras y os enseñé a ajustar el buje. Y también cambiamos la llanta trasera… 
Pero aún quedan más cosas pendientes: hoy vamos a revisar y reglar los frenos.

Son frenos Cantilever.
Los examinamos, porque es importante ver que las zapatas no estén gastadas. 

De poco sirve que pasemos un buen rato reglando los frenos como voy a explicaros, para tener que sustituir a los pocos días las zapatas y tener que repetir todo el ajuste de nuevo.
Vemos que para que actúen, es preciso hacer bastante recorrido de las manetas de freno. 

Como a mí me gusta que los frenos actúen lo antes posible, vamos a regularlos.
En este caso vemos que las zapatas se pueden acercar o alejar de la llanta aflojando una tuerca.
También vemos que tiene en el lado contrario, el más visible, un hueco para llave allen.
Ésta sirve para hacer contrafuerza para aflojar y apretar la tuerca. 

Así evitamos que toda la fuerza se haga sobre la unión del freno a la vaina de la bici y que podamos ocasionar algún deterioro.
También podemos darle cierta orientación a la zapata mientras apretamos la tuerca. 

Tiene juego para que podamos poner la zapata más alta o más baja, darle inclinación al vástago que la sostiene, que éste sobresalga más o menos para aproximar o alejar la zapata de la llanta… basta aflojar la tuerca y volver a apretar con la posición correcta de la zapata respecto a la llanta.
Por supuesto, aflojando la tuerca podemos también extraer las zapatas con sus vástagos para sustituirlas por unas nuevas.
Es importante, antes de proceder con este ajuste, examinar el giro de la rueda. En este caso, la rueda puede estar un poco desalineada por dos motivos. 

Uno es que los radios estén ligeramente desajustados y la rueda pendulea ligeramente, de modo que en un punto se acerca mucho a la pastilla de un lado y en otro queda totalmente separada.
También vimos, si movemos la rueda lateralmente, que tenia cierta holgura. Esto se debe a que tenía el buje flojo.
Ya lo apretamos.
En cualquier caso, aunque se trate de una llanta nueva, siempre puede tener un ligero penduleo y por eso debemos examinar bien cómo se comporta la rueda.
Aunque podemos usar una llave abierta para manipular la tuerca del ajuste de frenos, yo prefiero usar una llave de anillo, estrella o cerrada. 
Porque abraza toda la cabeza de la tuerca y es más difícil que la marque o estropee.
En este caso, tenemos esta llave que por una parte es abierta y por la otra cerrada, con la medida de 10mm.
Una llave inglesa también es posible usarla… pero como tiende a desajustarse y esta tuerca tendremos que ajustarla bastantes veces a lo largo de la vida de la bici, es mejor usar una llave fija de la medida correcta para evitar dañar la tuerca.
También usaré una llave allen más profesional que la que suelo llevar con las herramientas de la bici. 

Es mejor porque tiene el brazo más largo, con lo que hace más fuerza para contrarrestar la de la otra llave y además nos permite orientar mejor la zapata mientras apretamos la tuerca.
Para el ajuste de los frenos, debemos examinar, como decía, el penduleo de la llanta para lograr que las zapatas queden lo más próximas a ésta sin llegar a rozarla. Hay que hacerlo por ambos lados.
Es importante ir haciendo pruebas porque al apretar el freno en los sitios donde las zapatas quedan más alejadas, éstas pueden bajar demasiado y apretar demasiado al filo de la llanta o incluso sobresalir por debajo de ésta. 

Es simplemente cuestión de ir haciendo pruebas y no dar el apriete definitivo hasta estar seguros de que está bien.
El objetivo es lograr que las zapatas estén perfectamente alineadas con la llanta, que no roce con ésta al girar la rueda, y que al apretar el freno, la zapata de cada lado no sobresalga por fuera de la llanta.
Debería presionar ésta lo más perpendicular que sea posible respecto a la llanta y así el desgaste será uniforme y durará mucho más.
Finalmente, las dos zapatas han de tocar a la vez la llanta, o hacer el mismo recorrido (para eso podemos buscar un punto de la llanta en el que las dos zapatas queden a la misma distancia de la misma). Y apretamos el freno. Si se acerca antes una que la otra, todavía podemos actuar sobre el tornillo tensor.
En el otro post que vimos sobre los frenos V brake, tenía tornillo tensor en ambos lados, uno en cada brazo del freno. Ahora sólo lo vemos en uno. Suficiente.
Si alguno no sabe cuál es, mirad la tercera foto del post: es el tornillo pequeño que sobresale por debajo de la pinza del freno. Se manipula con un destornillador de punta de estrella.
Apretamos el tornillo para que ese brazo quede más cerca de la llanta o aflojamos para que se separe, en cuyo caso, la zapata del brazo opuesto se acercará a la llanta. 

Tras cada ajuste, presionaremos varias veces la maneta del freno para que los brazos del freno ocupen su posición normal, sin tensiones.
También es importante que podamos abrir fácilmente los frenos:
Tanto en el otro sistema que vimos como en éste, vemos que se puede sacar el cable de un lado para que el freno se quede abierto. 
Esto es con vistas a desmontar las ruedas.
Si dejamos los frenos demasiado ajustados, puede que tengamos que estar trasteando la regulación de las zapatas en la calle, caso que tengamos un pinchazo y tengamos que desmontar la rueda en plena calle. 

Por eso es importante comprobarlo ahora, que estamos tranquilamente en nuestro taller de bricolaje o en casa.
Si vemos que no podemos extraer el cable para abrir las pinzas, deberíamos separar ligeramente las zapatas hasta lograr que podamos extraer el cable para liberar las pinzas.
Todavía tenemos que realizar otro ajuste en el freno: hay que variar de posición el vástago del muelle… 

Pero nos hemos encontrado una pieza del freno rota y es lo primero que tenemos que reparar… Eso ya es tema de otro post.

Arreglar frenos V-Brake. Ajustar frenos de bici V brake. Montar frenos de bici. Reparar frenos



AJUSTE Y REPARACIÓN DE FRENOS V-BRAKE
Amig@s: otro interesante post. Ya os expliqué en otra ocasión cómo se ajustaban los frenos de disco mecánicos de las bicis. 
Os puse como ejemplo mi propia bici. 

Pero tengo otra bici, tipo plegable, que tiene frenos V-brake, que son mucho más populares por su economía y sencillez.


La cosa es que desde que compré la bici, notaba que no iban bien los frenos: a mí me gusta que empiecen a actuar en cuanto se empiezan a apretar las manetas…. Pero es que ni dándole más juego o menos juego… siempre había algún leve roce de las zapatas contra la llanta.

Traté de aflojar y apretar de todos los modos posibles los dos tornillos que tiene para ajustar los frenos… pero era inútil.

Así que por fin me he decidido, aprovechando la reparación de un pinchazo, -que veremos en otro post, por cierto- para desmontar los dichosos frenos, ver cómo funcionan y así ver cómo ajustarlos… ¡Y es que estaban mal montados! Como esto es algo que os puede ocurrir también a vosotros, he decidido publicar cuanto antes el post. 

He de decir que este post lo he realizado íntegramente con las herramientas que suelo llevar siempre en la bici. Pretendo demostrar que estas herramientas, pese a su ligereza y tamaño compacto, son perfectamente válidas para sacarnos de cualquier situación… pero, naturalmente, debemos practicar con ellas y saber usarlas.

En realidad el problema no es que estén mal montados en sí, sino que al aflojar los tornillos de regulación más de la cuenta, la pieza que actúa sobre el muelle se descoloca y el tornillo no hace absolutamente nada. 
En cualquier caso, cuando adquirí la bici, ya venían así.
Basta soltar el cable del freno de los mismos y ver que estos están totalmente sueltos, cuando en realidad deberían permanecer separados con cierta tensión para, justamente, separar las zapatas de la llanta cuando no se usen.

Así que empezamos por eso mismo: liberar los frenos del cable.
El lado derecho, visto desde la posición de estar subidos en la bici, se saca fácilmente apretando los frenos y extrayendo el cable por una ranura que tiene la pieza. 

Es un sistema ingenioso que permite soltar rápidamente los frenos en caso de pinchazo, por ejemplo y después volver a montarlos en un instante.
Para el otro lado, deberíamos soltar completamente el cable aflojando el tornillo. Como vemos en la foto, he vuelto a atornillar el tornillo con la tuerca que pinza el cable para evitar perderlos en un descuido.

A veces las tareas de bricolaje pueden parecer muy sencillas y sin embargo, por complicaciones del mismo proceso o porque nos surja algo que nos impida seguir de momento con el trabajo, tenemos que dejarlo de lado y después al hacer el montaje final, nos podemos encontrar que hemos perdido tornillos.... Esto se soluciona así: volviendo a ponerlos tras soltar las piezas que fijan.


Pues bien, ya liberados los dos lados del freno, que a partir de ahora llamaré brazos, tenemos que proceder a soltarlos de la horquilla de la bici.
Hay que hacerlo con cuidado porque las piezas pueden soltarse, caer al suelo y perderse. 
O bien que se desmonte antes de habernos fijado en su posición y tengamos algún problema para volver a montarlas.

Vemos que la pieza consta de una especie de arandela con una muesca. Justamente sobre esta muesca es donde actúa el tornillo de regulación. Tiene también un orificio que es donde se engancha un pivote que tiene el muelle tensor, que va encima.

Y cubriendo el muelle tensor y la arandela, y haciendo que estén debidamente centrados, hay una pieza circular de plástico (de color negro en la foto), una especie de arandela o tapón con un orificio por el que ha de salir el otro extremo del muelle.
Al montar el brazo en la horquilla, vemos que hay tres posiciones para introducir este extremo del muelle que sobresale. 
Podemos verlo incluso con el freno montado, si nos fijamos.

Según se necesite una tensión inicial mayor o menor, escogeremos un orificio u otro. 

En principio, podemos montar los dos brazos del freno Con el pivote o extremo del muelle insertado en el agujero central. 
Pero antes hemos de asegurarnos que el tornillo de regulación está presionando sobre la arandela, o mejor dicho, sobre la muesca que ésta tiene (de lo contrario, lo dejaríamos igual que al principio).
Una cosa más: al desmontar el brazo derecho del freno, he visto que la arandela de regulación estaba ligeramente deformada. 

No giraba en su alojamiento y el tornillo de ajuste pasa por encima de la ranura de ajuste de la arandela, al estar el borde algo hundido. 
De modo que aunque hiciésemos lo mismo que con la otra, el tornillo no llega a actuar sobre ella, pasa por encima.
Así que con unos toques de martillo sobre el tornillo de mesa, la enderezo ligeramente y ya está perfecta y lista para su montaje.

En esta foto vemos cómo estaba montaldo el brazo: vemos claramente que el tornillo de regulación no incide en la muesca de la arandela de regulación para poder girarla al apretar o aflojar el tornillo.


Aquí, si está correctamente colocada la arandela: queda libre y en cuanto se monte, el muelle hará que el tornillo se apoye en el borde de la ranura.


Ya todo colocado y bien posicionado, podemos atornillar la pieza a la horquilla. 

Ahora vemos claramente que el muelle actúa, pues apretamos la pinza contra la rueda y vemos que hace algo de fuerza para separarse, cosa que antes no hacía en absoluto y era por lo que se producía el roce.

Y comprobamos que podemos actuar sobre los tornillos de regulación, con la precaución de que no se salga el tornillo de la muesca al aflojarlo demasiado.
Queda el montaje: Apretamos provisionalmente las zapatas –aunque no lo he dicho antes, es necesario aflojar los tornillos que las sujetan para poder girarlas y así facilitar el montaje y desmontaje de los dos brazos del freno. 

Ahora las colocamos aproximadamente en su posición y las fijamos ligeramente con los tornillos… todavía queda el ajuste definitivo.

Seguidamente, montamos el cable del freno, con lo que ya sí que podemos ver mejor si hemos colocado correctamente las zapatas. 
Han de presionar la llanta justo por el centro y estar bien alineadas con la llanta. No han de estar más salidas o metidas por un extremo u otro.

Comprobado esto, podemos proceder a apretarlas, teniendo en cuenta que al realizar el apriete final, suelen girarse ligeramente en el sentido del apriete, y debemos compensarlo. 
Es muy sencillo y con un par de pruebas, os quedará perfecto.

Y finalmente, queda el ajuste del cable. Si lo habéis puesto en la misma posición que estaba inicialmente, lo más seguro es que quede perfecto y sólo haya que actuar sobre el tensor del cable para lograr que las pinzas se separen lo suficiente.
Si vemos que una de las dos zapatas tiende a quedarse rozando la llanta al soltar el freno, damos un poco de tensión a ese lado apretando el tornillo de regulación y aflojamos el del lado contrario… 
En un momento tendremos los frenos perfectos y jamás volverán a rozar en la llanta cuando no los apretemos.

Vemos que en poco tiempo hemos dejado los frenos, no como el primer día, sino óptimos. 

Ahora es muy sencillo regular la compensación de los dos brazos y estos actúan simultáneamente. Y tras realizar su función, vuelven a la posición de reposo sin producir ningún roce indeseado.

No ha sido preciso llevar la bici a ningún taller y lo que es más importante, hemos aprendido algo más sobre el funcionamiento de la bici, con lo que también podremos repararla en caso de avería cuando nos pille en pleno paseo.


Os animo a que examinéis vuestra bici. Sin miedo. Con curiosidad. y aprendáis para qué sirve cada cosa.

Muchas partes no podréis desmontarlas, porque requieren llaves especializadas difíciles de encontrar (los fabricantes han pensado en todo para mantener con trabajo a los servicios técnicos). 
Pero sí que podremos realizar ajustes básicos y necesarios en partes vitales de la bici. Como os mostré cuando ajustamos el desviador delantero y trasero, la dirección, la horquilla, etc.

Cómo ajustar frenos de bici. Ajustar de frenos en bici. Ajustar frenos de disco mecánicos


Ajuste de frenos de bicicleta

Hay varios tipos de frenos para las bicicletas. Los más comunes son los V-brake, que son los típicos en que dos zapatas aprisionan la llanta, bloqueándola.

En segundo lugar, están los frenos de disco de acción mecánica. Vienen a ser intermedios entre los anteriores y los hidráulicos, pues las zapatas, que en este caso se llaman pastillas, aprisionan un disco que está unido a la rueda, provocando la frenada.

Los más avanzados son los frenos de disco hidráulicos. Sin duda os lo recomiendo por la potencia de frenada, su suavidad y escaso ruido. Son más caros pero merecen la pena.

En general los frenos de disco tienen la ventaja de ser muy silenciosos, frente al chirrido espeluznante de los frenos V-brake durante una frenada brusca.
También tienen mejor comportamiento con el agua o el barro.
Aunque tienen el inconveniente que si tenemos una caída y se nos dobla el disco, se quedará la rueda bloqueada. (Aunque esto es muy improbable que ocurra).
En mi caso, tengo instalados frenos de disco mecánicos. Éstos frenos hay que tenerlos muy bien regulados, porque en caso contrario, pueden deformar el disco e ir rozando permanentemente, haciéndolo desagradable.

Hoy voy a enseñaros a regular estos frenos, y en otra ocasión os diré también cómo ajustar los otros. En cualquier caso, al final os he puesto un link para que veáis cómo ajustar los V-brake.

Básicamente, los frenos de disco mecánicos tienen dos ajustes: el cable en sí, que mantiene una pastilla de freno a la distancia precisa del disco, y un tornillo que se usa para ajustar la distancia de la pastilla opuesta del disco.

Precisamente el inconveniente de estos frenos es que una pastilla permanece fija, moviéndose sólo la opuesta, que presiona el disco contra la pastilla fija. De ahí la importancia de tenerlas muy bien reguladas.

En primer lugar, debemos ver si las pastillas están gastadas. Si llevamos relativamente poco tiempo con la bici esto es poco probable. Pero si tenemos las dudas, lo mejor es sacar las pastillas tirando de ellas con un alicate de punta fina, y examinar si están gastadas.
Las volvemos a poner en caso que estén en buen estado y procedemos con la maneta: a medida que la pastilla se vaya gastando, notamos que la maneta precisa ser apretada más a fondo, debido a que la pastilla necesita hacer más recorrido para llegar al disco.
Podemos regularlo fácilmente actuando sobre la tuerca que fija el cable al freno: sujetamos con un alicate el cable, aflojamos un poco el tornillo y tensamos un poco el cable. Volvemos a apretar un poco y comprobamos. Si está bien, le daremos un apretón al tornillo. Eso si, cuidado con el alicate. Debe sujetar el cable, no la caperuza que tiene en el extremo de remate, pues podemos sacarla y el cable se deshilacharía.

En muchos casos, tenemos una tuerca en la parte opuesta del cable del freno, en la base de la maneta correspondiente, que girándola, lograremos ajustar el cable.
Una vez hecho este ajuste, pasamos a la otra pastilla. Ahora mismo, tenemos la rueda que gira libremente, sin roces. Miramos por la cara interna del freno y vemos tres tuercas: dos negras que sirven para fijar el freno propiamente dicho al cuadro de la bici y otro mayor.
Éste es el que debemos tocar. Pero lo moveremos muy poco a poco y examinando cómo se comporta el freno. Bastará girarlo 1/8 de vuelta cada vez o menos, si se puede, hasta lograr que quede lo más ajustado al disco sin rozarlo al girar la rueda libremente.
A veces el disco está ligeramente deformado y es inevitable un ligero roce en algún punto. Esto es, como digo, inevitable. Lo importante es que la rueda gire libremente. Con el uso, ese roce se minimizará. por supuesto, si os gusta que la maneta del freno tenga más juego, o sea que empiece a frenar cuando ésta haya llegado a la mitad del recorrido, le daremos más separación a la pastilla. Personalmente, prefiero que el freno empiece a actuar justo al empezar a presionar la maneta.
Debemos hacer una limpieza exhaustiva con un trapito y alcohol para eliminar cualquier resto de grasa, aunque sea de los dedos, de haber tocado el disco y ya tenemos los frenos a punto.
Si el lector que está leyendo esto ahora mismo, se quiere comprar una bici y no sabe por cuál decidirse, le recomiendo, si puede permitírselo, los discos hidráulicos, pues aprietan las dos zapatas a la vez, con lo que el disco no se deformará. Aparte que la frenada es mucho más potente y progresiva.
No olvidéis que estamos haciendo un trabajo de mecánica. Usad una ropa adecuada a tal fin.
Si queréis información para ajustar los frenos de vuestra bici: todobici.net

miércoles, 6 de octubre de 2010

Cómo arreglar base de enchufe. Base de enchufe estropeada


REPARAR UNA MALA CONEXIÓN EN UNA BASE DE ENCHUFE

A sugerencia de Carmen, una fiel seguidora, voy a deciros cómo podéis arreglar una base de enchufe que no funciona.
Los motivos por los que no funcione pueden ser varios: el cable se ha roto por algún sitio, lo que es raro porque si no habéis hecho ninguna obra, el cable va dentro del tubo y está protegido. Sólo si tenéis un cable demasiado fino para la tensión que ha de soportar el enchufe, se podría recalentar y hasta fundir.
Otro motivo podría ser que el cable se haya movido en la caja de empalmes y se haya soltado. Esto también es bastante improbable, a no ser que hayáis manipulado dichos empalmes y lo hayáis dejado mal.
El último motivo y el más frecuente, sería que al montar la base no han apretado bien los tornillos y con los movimientos realizados al meter y sacar el enchufe de su base, el cable haya terminado por soltarse.
Tres herramientas son para mi imprescindibles en cualquier trabajo de electricidad: un destornillador con mango aislado, un busca polos y la otra herramienta fundamental para hacer trabajos de electricidad es la precaución:
debemos cortar la luz siempre que no sea imprescindible para comprobar alguna conexión; debemos ir debidamente calzados con zapatos con suela de goma, jamás manipular cables con el suelo o paredes mojados; por supuesto, también las manos secas; y si tenemos alguna duda sobre si un cable lleva corriente, podemos usar guantes de goma gruesos.
El busca polos, es un destornillador aislado que tiene en el mango una luz que se enciende al entrar en contacto la punta con el polo vivo. Esto nos avisa si realmente puede ser peligroso tocar ahí o nos indica si llega la corriente al extremo de un cable.
Pues bien, cogemos el buscapolos y lo introducimos en los orificios de la base. Esto lo hacemos para saber si llega corriente. aunque puede ser que el polo que se ha soltado sea el vivo.
Cortamos la electricidad, pues si tenemos un cable suelto, éste puede estar tocando la chapa del la base o incluso puede tocarnos accidentalmente al extraer la base.
Seguidamente retiramos el embellecedor. En este caso, el embellecedor se retira apalancando con un destornillador plano entre el azulejo y el embellecedor. Las bases de enchufe que usan este sistema, suelen presentar una muesca en la zona donde se une a la pared.
En otros casos, el embellecedor va unido a la base y deberemos retirar el tornillo que tiene la base para poder quitar también el embellecedor.
En nuestro caso, hemos quitado el embellecedor, que va a presión, y después desatornillamos la base.
Seguidamente aflojamos los tornillos que unen la chapa de la base de enchufe al cajetín. No es necesario quitarlos del todo. Basta aflojarlos, girar un poco la chapa y ya tendremos fuera todo el asunto.
Ahora podemos ver perfectamente las conexiones. Normalmente, se suele usar el color azul para el polo neutro y para el vivo se usan los colores marrón o negro. El cable de toma de tierra siempre suele ser amarillo o amarillo con rayas verdes.
A veces en una base de enchufe va más de un cable a cada polo. Esto es debido, como es el caso que vemos en la foto, a que de la misma base se han sacado cables para otra base adyacente. Esto multiplica el riesgo de que se haya podido salir algún cable.

Ya solo queda aflojar el tornillo de fijación del cable suelto, enrollar bien los pelos de cobre de la punta del cable, meterlo en su orificio procurando que no quede nada de cobre a la vista y apretamos bien.
Antes del montaje, podemos conectar la corriente y comprobar con el buscapolos si llega electricidad el polo vivo. Volvemos a desconectar la corriente y continuamos.

El montaje lo realizamos en el orden inverso: placa metálica, base de enchufe, embellecedor.
Si no logramos con esta operación reparar la base del enchufe, habrá que pensar en revisar la caja de empalmes o incluso sustituir el cable. Ambas cosas son tema para otro post.

El inicio de una nueva singladura de eltallerdecarlos

El nuevo blog de eltallerdecarlos
Amig@s: Ya hemos recorrido un largo camino en el blog de eltallerdecarlos... Ahora pretendo mejorar un poco ¡Siempre hay que tratar de hacerlo un poco mejor! Y corregir algunas cosas.

El viejo blog ya está un poco sobrecargado. Ha sido todo un éxito, rondando las 1000visitas diarias y llegando a 1028 hace unos días... Algo totalmente inesperado o que pensaba que jamás llegaría a pasar cuando hice mis pinitos con el blog a sugerencia de mi amigo José, de Pepekitchen.

Desde aqui, aprovecho nuevamente para agradecer su "insistencia" en que abriera el blog y publicara con frecuencia en el mismo.

Aunque el blog en sí ha ido mejorando día a día: mejores temas, mejores contenidos, mejores fotos... Lo cierto es que como decía, está ya algo recargado. Hay muchos post que están ahí y que da pena borrarlos porque pueden servir como ejemplos prácticos de bricolaje, pero que no son de la categoria que merece un blog de tanto seguimiento. 

Por tanto, en vez de eliminar estos contenidos, voy a dejarlos, pero creando un blog que sí esté a la altura que os merecéis vosotros, mis lectores y seguidores habituales.

Ahora me espera una época de trabajo para pasar algunos contenidos de un blog al otro, configurar el nuevo blog.... Pero creo que os lo merecéis...

Sois vosotros querid@s lectores/as y seguidores/as los que me impulsáis día a día a elaborar esos contenidos que con tanta avidez leeis y esa es la razón de mi trabajo.

Espero que os agrade la idea y os hagáis seguidores de este nuevo blog.