Cómo limpiar la pantalla del portátil o lcd
Es inevitable, por muy cuidadosos que seamos, que las pantallas de ordenador se ensucien.
En el mejor de los casos, se cubrirán con una fina capa de polvo que impedirá que se vea bien.
En el mejor de los casos, se cubrirán con una fina capa de polvo que impedirá que se vea bien.
Veamos primero lo que no hay que hacer:
Jamás debemos usar productos abrasivos o específicos para vidrio. Las pantallas no son de cristal y los productos ideales para el cristal posiblemente dejarían la pantalla para tirarla…
Tampoco debemos mojarla más que lo imprescindible, ya que las capas internas de las pantallas están construidas con un material poroso.
Cualquier líquido por insignificante que sea que se pudiese colar por el borde, penetraría en la pantalla dejando una marca indeleble y permanente.
Mucho cuidado con el exceso de líquido, aún siendo específico para pantallas y monitores.
Cualquier líquido por insignificante que sea que se pudiese colar por el borde, penetraría en la pantalla dejando una marca indeleble y permanente.
Mucho cuidado con el exceso de líquido, aún siendo específico para pantallas y monitores.
Se arañan fácilmente, con lo que debemos evitar usar trapos, papeles, etc, factibles de arañar.
Incluso si los usamos muy suaves, debemos evitar que estén totalmente secos.
El mismo polvo que tiene la pantalla actúa ya de por si como abrasivo.
Incluso si los usamos muy suaves, debemos evitar que estén totalmente secos.
El mismo polvo que tiene la pantalla actúa ya de por si como abrasivo.
Tras estos tres consejos, veamos lo que sí podemos hacer:
Si la pantalla tiene sólo polvo, podemos usar un inflador de ruedas de bici para aplicar un chorro de aire que arranque una primera capa de polvo.
Iremos dando el chorro de aire por toda la pantalla con cuidado de no tocarla.
Pero no se os ocurra tratar de quitar el polvo soplando… Podemos echar vaho, que pegue más el polvo, y saliva, que terminará de ensuciar la pantalla.
Iremos dando el chorro de aire por toda la pantalla con cuidado de no tocarla.
Pero no se os ocurra tratar de quitar el polvo soplando… Podemos echar vaho, que pegue más el polvo, y saliva, que terminará de ensuciar la pantalla.
Si el polvo lleva bastante tiempo acumulado, es normal que se quede algo adherido por la misma contaminación ambiental.
Entonces podemos recurrir a un limpiador comercial… los venden incluso con su bayeta.
También vienen muy bien las toallitas húmedas que se comercializan para la limpieza de lentes y gafas.
Hay incluso quien asegura que las toallitas de limpiar los culitos de bebés vienen fenomenal, pero eso yo lo dejaría como último recurso.
Entonces podemos recurrir a un limpiador comercial… los venden incluso con su bayeta.
También vienen muy bien las toallitas húmedas que se comercializan para la limpieza de lentes y gafas.
Hay incluso quien asegura que las toallitas de limpiar los culitos de bebés vienen fenomenal, pero eso yo lo dejaría como último recurso.
Si no disponéis de nada específico o las toallitas limpiadoras de lentes… yo uso un trozo de papel higiénico suave, cortado con generosidad.
Lo mojo en agua. Si es agua destilada, mucho mejor, pues la del grifo tiene cal y sales minerales que al secar dejarían huellas en la pantalla si no secamos adecuadamente.
Pero también puede hacerse con agua del grifo tibia.
Lo mojo en agua. Si es agua destilada, mucho mejor, pues la del grifo tiene cal y sales minerales que al secar dejarían huellas en la pantalla si no secamos adecuadamente.
Pero también puede hacerse con agua del grifo tibia.
Lo primero es lavarnos bien las manos para evitar cualquier resto de grasa en los dedos o las manos.
De lo contrario, puede ser peor el remedio que la enfermedad.
De lo contrario, puede ser peor el remedio que la enfermedad.
Seguidamente, mojamos a fondo el papel higiénico bien doblado.
Lo escurrimos todo lo que podamos.
Basta que una gota se escape para que nos fastidie la pantalla.
Incluso podemos ponernos el trozo de papel entre las dos manos y estrujarlo a fondo.
También podemos asegurarnos que no goteará recubriendo este trozo de papel con otro seco. Es lo que suelo hacer.
Basta que una gota se escape para que nos fastidie la pantalla.
Incluso podemos ponernos el trozo de papel entre las dos manos y estrujarlo a fondo.
También podemos asegurarnos que no goteará recubriendo este trozo de papel con otro seco. Es lo que suelo hacer.
Lo pasamos a continuación por la pantalla, sujetándola con la otra mano por detrás si es preciso.
No hay que apretar, simplemente, deslizar suavemente el papel humedecido de arriba hacia abajo.
Tras una pasada, cogemos otro papel, lo doblamos igualmente y volvemos a repetir el movimiento.
Bordearemos toda la pantalla para evitar que el polvo se quede acumulado justo en el borde.
Asi con un par de pasadas, habremos eliminado todo el abrasivo polvo y podremos secar.
Para ello cogeremos otro trozo, sin haberlo mojado previamente, para secar los posibles restos de humedad.
No hay que apretar, simplemente, deslizar suavemente el papel humedecido de arriba hacia abajo.
Tras una pasada, cogemos otro papel, lo doblamos igualmente y volvemos a repetir el movimiento.
Bordearemos toda la pantalla para evitar que el polvo se quede acumulado justo en el borde.
Asi con un par de pasadas, habremos eliminado todo el abrasivo polvo y podremos secar.
Para ello cogeremos otro trozo, sin haberlo mojado previamente, para secar los posibles restos de humedad.
Haremos hincapié en los posibles restos de papel que hayan podido quedar adheridos a la pantalla.
El inconveniente de este proceso es que no deja una capa antiestática en la pantalla y el polvo empezará a acumularse de nuevo enseguida, pero bastará repetir al cierto tiempo.
Es importante que el papel higiénico sea muy suave.
También podemos usar un trapo limpio de algodón que no suelte pelusa, tipo sábana. ¡Pero aseguraros que sea 100% algodón, pues la fibra arañaría la pantalla!
También podemos usar un trapo limpio de algodón que no suelte pelusa, tipo sábana. ¡Pero aseguraros que sea 100% algodón, pues la fibra arañaría la pantalla!
Tras el proceso, la pantalla (estaba como vemos en la segunda foto) ha quedado impecable (la primera foto del post) y nuevamente lista para el uso.
Por cierto, si os parece que la pantalla no estaba sucia mirad el papel que habéis usado.
Este sistema del papel y el agua destilada, llevo usándolo desde antes de la publicación inicial del artículo, hace ya más de año y medio y la pantalla presenta el impecable aspecto del primer día, ni un arañazo.
Por cierto, si os parece que la pantalla no estaba sucia mirad el papel que habéis usado.
Este sistema del papel y el agua destilada, llevo usándolo desde antes de la publicación inicial del artículo, hace ya más de año y medio y la pantalla presenta el impecable aspecto del primer día, ni un arañazo.
Si tenéis cualquier duda, no dudéis en consultarme.
Así, que... ¡A limpiar los monitores y pantallas LCD!